Una de nuestras metodologías:

Apoyo Conductal Positivo

Intervención para comprender y abordar conductas que generan malestar o dificultan el día a día, desde el enfoque de Apoyo Conductal Positivo.

Nuestras Áreas de Actuación

Claves de Nuestro Apoyo

Cada servicio está diseñado para ofrecer una respuesta concreta y respetuosa, centrada en el bienestar y la autonomía de cada persona.

Problemas de conducta y ACP

Intervencion y acompañamiento en TEA

Orientación y formación para centros educativos

Comprender las conductas que generan dificultades para identificar sus causas y desarrollar estrategias individualizadas de prevención, regulación y apoyo que mejoren la calidad de vida de la persona y su entorno.

Servicio dirigido a niños, adolescentes y adultos para comprender las conductas que generan dificultades, identificar su función y desarrollar estrategias individualizadas de prevención, regulación y apoyo que mejoren su calidad de vida.

Apoyo especializado para personas con TEA, desde la infancia hasta la edad adulta, adaptado a las necesidades y objetivos de cada persona. Se trabajan aspectos como la comunicación, autonomía, regulación emocional, habilidades sociales, aprendizaje, organización y participación en la vida cotidiana.

Apoyo especializado a centros educativos para responder mejor a las necesidades del alumnado con TEA y otras dificultades. Se trabaja mediante orientación al profesorado, análisis de situaciones, adaptación del entorno y estrategias individualizadas, además de formación sobre TEA, conducta, regulación, inclusión y apoyos educativos.

¿Cómo puedo ayudarte?

Dificultades de conducta

Comunicación y autonomía

Adaptación escolar

Acompañamiento a familias

Orientación tras un diagnóstico

Te ayudamos a comprender las conductas que generan dificultades y a encontrar estrategias adaptadas para mejorar el bienestar y la convivencia.

Apoyo para desarrollar habilidades de comunicación y autonomía que faciliten el día a día y la participación en diferentes entornos.

Orientación para adaptar el entorno y las estrategias educativas a las necesidades de cada alumno, favoreciendo su aprendizaje y participación.

Acompañamiento y orientación para comprender las necesidades de la persona y saber qué apoyos y estrategias pueden ser adecuados tras un diagnóstico de TEA.

Orientación práctica para ayudar a las familias a comprender diferentes situaciones y encontrar estrategias útiles para el día a día.